Marruecos
es como un árbol cuyas raíces horadan la tierra africana
mientras sus hojas respiran aire europeo. Es la metáfora con
la que el rey Hassan II (1929-1999) solía describir un país
profundamente tradicional, que a la vez se ve inexorablemente atraído
por el mundo moderno. Este doble carácter es el que otorga al
pueblo su riqueza y civilización. Es sin lugar a dudas un territorio
único en el mundo islámico, su rica diversidad cultural
es el resultado de 3.000 años de historia, de la influencia de
distintos grupos étnicos ancestrales, y de su emplazamiento geográfico,
con el Océano Atlántico al oeste, África subsahariana
al sur, Europa al norte y los países mediterráneos al
este.
Un
grupo de periodistas de diferentes comunidades de España dedicados
al turismo, emprendimos invitados por el gobierno marroquí, un
interesante viaje por las ciudades más emblemáticas. Asistiendo
además en Tetuán a la octava edición del Foro del
Turismo, que se celebró con la asistencia de personalidades del
gobierno. El
esplendor del país comenzamos a conocerlo a través de
las Ciudades Imperiales.
Rabat,
el color azul lo domina todo, intenso en el mar y en el cielo,
encerrada en el joyero ocre de sus murallas, es una ciudad blanca,
con un minarete que juega con las nubes, Rabat es la capital y
su importancia es notoria, por el principal centro universitario,
político y administrativo.
En
el corazón del campo marroquí nos espera una sorpresa,
Mequinez la ciudad imperial de Moulay Ismael, verdadero artífice
de la urbe, cuna de la dinastía alauí, ubicada entre
la fértil llanura del Riharb y el Atlas Medio, Mequinez
y Volúbilis yacen en el centro de una zona agrícola
y que ha sido el granero de Marruecos desde la antigüedad,
declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Las actuales
ruinas de Volúbilis, capital de Mauritania Tingitana, es
donde se encuentra el yacimiento arqueológico más
importante del país, por su casi perfecta conservación.
Panteón
de Mohameh V y Hassan II en Rabat
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Fez
legendaria y exótica, en el interior de sus murallas defensivas,
Fez el-Bali, la histórica medina, es un mar de tejados
del que emergen alminares y cúpulas, los árabes
de Andalucía que se establecieron aquí, aportaron
el arte y el saber de un bienestar que estaba en el apogeo de
su gloria, como lo testimonian los soberbios “Zelliges “
estucos y mosaicos de la Mezquita de los Andaluces y de la Medersa
de Es-Sahrij.
Las
Madrazas, los Zocos, el barrio de los curtidores “ La chouara
“ es un espectáculo interesante de contemplar desde
las terrazas cercanas, ya que un olor penetrante invade el ambiente.
Medina
de Fez
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El
Berlín del Magreb, Casablanca, a caballo entre oriente
y occidente donde los rascacielos contrastan con las tiendecitas
de la medina, con sus estrechas y sinuosas calles. Primer puerto
de mar equipado con instalaciones comerciales, pesqueras y de
ocio ultramoderno. Actualmente la ciudad cuenta con la
monumental Mezquita de Hassan II terminada en el año 1993,
obra maestra de la arquitectura árabe-musulmana, erigida
en parte sobre el agua, pieza maestra, consta de una sala de abluciones
con 41 fuentes de mármol, dos hammams y su minarete religioso
que es el más alto del mundo y el edificio más grande
tras la Mezquita de La Meca.
No
se puede olvidar la breve visita a la pequeña villa de
Assilah antigua fortaleza, actualmente playa de recreo para clases
privilegiadas, es casi un sueño…
Mezquita
de Casablanca
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La
blanca Chefchaouen, descansa entre las dos montañas, fue
fundada en 1471 por jerifes idrisíes descendientes de Mahoma.
Nuestro encuentro en esta ciudad santa, con el maestro Ali Raisuni,
historiador e investigador en legado andalusí y creencias
islámicas y humanas, fue toda una experiencia enriquecedora,
ya que escuchamos y charlamos con él durante más
de dos horas.
Llegamos
desde Madrid a Tánger y regresamos también desde
ésta ciudad antaño internacional, su emplazamiento
estratégico en el estrecho de Gibraltar la convierte en
cosmopolita, su puerto es el principal punto de conexión
entre Africa y Europa.
Hotel
de Chefchaouen
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No
sólo visitamos espléndidas ciudades, llenas de tipismo
y colorido, sinó que degustamos la auténtica cocina marroquí
en el marco de una tradicional jaima. Cocina típica: Tajín
de Kefta, Cuscús de siete verduras, la Pastela, la Harira. Nada
quedó por descubrir y verdaderamente es un destino muy recomendable
para los curiosos y amantes de lo original y nos queda tan cerca….
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INFORMACIÓN
DE INTERÉS
www.turismomarruecos.com
Visitar
las Ciudades Imperiales Rabat, Fez, Marrakech, Mequinez.
PASAPORTE
: en vigor con una validez de seis meses, no se necesita visado.
MONEDA-
Idioma La unidad monetaria es el dirhan equivalente a 11 dh –
1 euro. Se habla el árabe, berebere, francés y español.
RELIGIÓN:
islámica
No
se necesita vacunas, pero se recomienda tomar agua embotellada.
COMPRAS:
alfombras, artículos de piel, cerámica, madera tallada,
plata y bordados. No olvide regatear, ellos lo consideran un rito
que se debe cumplir.
COMO
LLEGAR: Vuelos a las principales ciudades directos, 14 vuelos
semanales.
Consultar:
Royal Air Maroc www.royalairmarroc.com
- Iberia: www.iberia.com
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